Corrección ortotipográfica:

La corrección ortotipográfica es parte del control de calidad de un texto. El objetivo es corregir las faltas de ortografía y de puntuación antes de la maquetación y después de esta. También se debe realizar la unificación de convenciones empleadas en el texto.

Este tipo de revisión pretende evitar los pequeños (o grandes) errores que pueden dificultar la lectura de un texto. Aplicación de mayúsculas y minúsculas, abreviaturas, signos de puntuación, acentuación, cursiva, redondilla, faltas de ortografía… Todo estos matices de un texto pueden pasar por alto en un mundo donde la velocidad nos domina. Pero es importante no confundir la velocidad con la incorrección. Cada tarea requiere un tiempo para ofrecer un resultado digno.

Corrección de primeras y segundas pruebas:

La corrección de primeras pruebas busca confirmar que el texto se ha volcado de forma correcta y detectar los posibles errores.

En la corrección de segundas pruebas hay que verificar que se han subsanado los errores detectados en las primeras pruebas y los posibles cambios añadidos por los autores.

Corrección de estilos:

El corrector de estilos interviene para evaluar si las ideas del autor de un texto han sido expresadas de forma clara, de manera que el lector se enfrente a una tarea sencilla y agradable. Para ello, puede tener que resumir partes del texto, o todo lo contrario, desarrollarlas para facilitar la comprensión del texto. La revisión se debe hacer a nivel ortográfico, gramatical, semántico y de legibilidad.

El trabajo de un buen corrector de estilos no consiste en transformar un texto adaptándolo a su propio estilo, sino entender la forma de escribir y de contar que tiene cada autor y con arreglo a esa esencia, sugerir los cambios normativos que el autor haya podido pasar por alto, las adaptaciones que pueden mejorar la comprensibilidad del texto, la aplicación de una estructura que mejore la organización y el aspecto del texto acorde a sus características.

Para un corrector de estilos su trabajo no consiste en decir lo mismo con otras palabras siempre y porque sí. Nuestro trabajo busca engrandecer la escritura de los autores para facilitar la transmisión escrita y la comprensibilidad de sus ideas y desarrollos.

Traducción:

Traducción literaria de inglés a español. Un trabajo que requiere ser meticuloso y organizado, así como amplios conocimientos de la lengua destino y recursos documentales para enfrentarse a cada reto. dudar, casi, de todas las palabras y expresiones para conseguir extraer cualquier segunda intención que pudiera haber tenido el autor del texto original.

Ser un buen lector y tener una buena técnica de redacción son otros de los requisitos que un traductor debe poder ofrecer a su cliente.

Redacción:

Si necesitas redactar material formativo puedes contar conmigo. Puedo ayudarte en diversas áreas: cursos de corrección de textos, redacción, traducción y temáticas empresariales (redes sociales, recursos humanos, responsabilidad social corporativa, marketing…). Además puedo ayudarte con la redacción de reseñas y artículos de diferentes temáticas.

Colaboro como reseñista en diferentes medios.

Aunque existen precios estándar por matrices o páginas, para poner precio a mi trabajo es necesario hacer una revisión inicial. Cada texto requiere un nivel de esfuerzo y cada autor tiene unas necesidades para con su texto lo que hace difícil dar una tarifa universal.

Escríbeme a irenems@ims-correcciondeestilos.es y pídeme presupuesto.